El Niño Perdido. De cócteles de autor y leyendas

A media luz, entre velas, libros viejos y mobiliario de aire vintage se abre una barra de ritmo frenético donde se mezclan licores, alcohol, frutas, verduras y especias. Es El Niño Perdido Cocktail Bar, una propuesta de coctelería única en Valladolid.

Su nombre está unido a una de las leyendas más escalofriantes de la historia de la ciudad, la que cuenta cómo en el año 1550 los vecinos de la calle Esgueva vivían atemorizados por la desaparición de un niño de nueve años y los ruidos extraños y llantos que se escuchaban desde el sótano de la casa de un joven portugués, Andrés de Proaza, estudiante de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid. Las sospechas del vecindario y las aguas del Esgueva teñidas de sangre llevaron a la policía hasta la vivienda del estudiante, en la que encontraron, entre restos de perros y gatos, el cuerpo del niño perdido.

De aquella historia todavía hoy quedan dos rastros. Uno, el llamado Sillón del Diablo (hoy situado en el Museo de Valladolid), en el que Proaza se sentaba para comunicarse con Lucifer y llevar a cabo sus fechorías. Y dos, un local en el sótano de la calle de Esgueva, número 16, que bajo el nombre de El Niño Perdido ofrece coctelería con personalidad propia. Pero no te asustes, aquí no queda huella de aquella oscura leyenda.

El alma mater de este lugar, y de los mejores cócteles de autor de Valladolid, es Juan Valls, el bartman, un niño grande que apuesta por la creatividad en la presentación y creación de sus cócteles. Apasionado por el mundo de la coctelería, conceptual y transgresor, lleva hasta sus propuestas nociones y técnicas propias de la gastronomía y ofrece al público un resultado sorprendente y único.

Su vocación le ha llevado a ser galardonado con numerosos premios nacionales e internacionales y a crear uno de los congresos más importantes del sector: la Feria Internacional Cocktail Bar (www.fibar-valladolid.com). Un evento que sitúa a Valladolid como referente en este sector.

Menú de cócteles
El Nido del Cuco, Queen for a day, Lágrimas Negras y Hendricks Frappé son algunos de los cócteles más afamados de este local, en el que se bebe a ritmo de jazz, swing o blues. Junto a estos, no pueden faltar los clásicos como Mojito, Cosmopolitan, etc. (bajo petición). Sin embargo te encontrarás una carta diferente cada año con una amplia selección de cócteles de autor creados exclusivamente por El Niño Perdido. Un menú que no sólo sorprende en el contenido (principalmente 20 creaciones nuevas) sino que lleva consigo un diseño y temática especial.

Por si fuera poco, cada navidad El Niño Perdido crea una carta especial, con un diseño original que no deja indiferente y a lo largo del año realiza también diversas acciones con marcas de bebidas.

En definitiva un local con genio y personalidad propia, unido a una de las leyendas más terroríficas de Valladolid y donde hay que estar dispuesto a probar cosas diferentes… ¿Te atreves?

*Fotos local: ©Alevelaphoto.

El Niño Perdido Cocktail Bar

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[accordion title=”PRECIOS” close=”0″]Queen for a day, para sentirte reina por un día: 8.00€
Lágrimas Negras, vínculo hispano-cubano: 8.00€
Hendricks Frappé: 8.00€
Colada Ahumada: 8.00€
Botarate, para espíritus inquietos: 7,50€[/accordion]

[accordion title=”DIRECCIÓN Y HORARIO” close=”0″]Calle Esgueva 16
Domingo a jueves 16.00 a 01.30 horas; Viernes y sábados de 16.00 a 02.30 horas.
Facebook y Twitter El Niño Perdido[/accordion]

Una respuesta a “El Niño Perdido. De cócteles de autor y leyendas”

  1. Uno de mis sitios preferidos de Valaldolid! y no podría estar mejor plasmada su ensencia que en este artículo, enhorabuena Valladolid al punto.

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